jueves, 9 de abril de 2015



TRABAJAR EN CIENCIA NO NECESITA DE ELEMENTOS "CIENTÍFICOS"


Merodeando por la WEB encontré el uso científico de los tampones como elementos de muestreo de contaminantes en arroyos y ríos. Con la sencilla posibilidad de hacer un análisis cualitativo un par de días después por fotoluminiscencia al exponerlos a la luz ultravioleta detectar sustancias fluorescentes (ausentes en tampones y cursos naturales de agua, presentes en muchos productos que van al drenaje), detectar si los efluentes están llegando al curso sin tratamiento o si a lo largo del curso se produce la eliminación biológica de éstas sustancias...


EL ARTÍCULO DESDE BBC.CO.UK:


Según un equipo de investigadores británicos, los tampones pueden cumplir una función extremadamente útil que poco tiene que ver con el género femenino: son una herramienta ideal para detectar la contaminación en los cursos de agua.


En Reino Unido, muchas de las construcciones nuevas -que tienen dos sistemas de desagüe- tienen las conexiones de sus cañerías mal hechas, y las aguas que deberían ir a parar a una planta de purificación, acaban en los ríos.

Descubrimos que los agentes fluorescentes son realmente un muy buen indicador porque no están presentes en la naturaleza, pero sí en casi todos los productos domésticos que utilizamos

David Lerner, Universidad de Sheffield

Buscando un método eficiente y de bajo costo para detectar qué edificaciones modernas estaban lanzando sus desechos al río, David Lerner, profesor de ingeniería ambiental de la Universidad de Sheffield, descubrió que los tampones estaban hechos de un material particularmente sensible.

Por razones sanitarias, el algodón de estos rollitos no está tratado como el de una prenda de vestir.

Esto les confiere la capacidad de absorber las sustancias químicas que se usan comúnmente para mejorar los colores del papel higiénico, detergentes y champús.

Estas sustancias, que se conocen como agentes fluorescentes, brillan cuando se las ilumina con luz ultravioleta.


Así, un tampón que ha estado en contacto con aguas que contienen estas sustancias se torna fluorescente -como una camiseta blanca en un club nocturno- y revela la presencia de contaminación.

"Descubrimos que los agentes fluorescentes son realmente un muy buen indicador porque no están presentes en la naturaleza, pero sí en casi todos los productos domésticos que utilizamos", le dice Lerner a BBC Mundo.

El método de los tampones es mucho más barato que los métodos tradicionales.

El paso siguiente, continúa, "fue identificar qué material los absorbe".

"Mis estudiantes se dieron cuenta de que el tampón era el material perfecto: no están tratados, tienen un hilo en su extremo que te permite atarlo a algo, y además vienen protegidos individualmente por un envoltorio", explica el investigador.

"Son una herramienta científica perfecta. Los compras en la farmacia, los sacas de la caja y los pones en el agua sin necesidad de hacerles nada más".

Después de dejarlos uno o dos días, se los retira del agua para observarlos bajo la luz adecuada y así se ve si el agua en ese sitio tiene o no contaminantes.

Los compras en la farmacia, los sacas de la caja y los pones en el agua sin necesidad de hacerles nada más

Aunque la contaminación no sea muy elevada, los tampones la pueden detectar igual.


La ventaja de esta metodología con respecto a otras -como las pruebas para detectar la aparición de bacterias o la toma de muestras para análisis químicos- es que es consume menos tiempo y es mucho más económica.


No obstante, Lerner aclara que si de lo que se trata es de analizar la cantidad de pesticidas, nutrientes o sustancias más específicas en la composición del agua, hace falta recurrir a métodos más sofisticados de identificación.