sábado, 30 de enero de 2016

Compartiendo placeres enólicos extravagantes...
Manuel INVITÓ A UN AMIGO A CASA:
                   SE LLAMA AMARULA
Esta noche terminamos amarulados... je je je
     Si hay un negocio que debo visitar y no se porque no lo he hecho todavía es la reciente vinoteca de nuestro pueblo. De allí hasta casa ha realizado su último viaje una botella que nació en las sabanas de África (sabanas sin frazadas porque hace mucho calor). 
     El árbol no puede cultivarse, por ello la recolección de las frutas se realiza en donde se encuentran los árboles, lo que lo hace un licor cuya principal materia prima no es fácil de conseguir. Los "bolongo-bolongo" deben recorrer la sabana buscando los árboles y juntando las frutas que están maduras... toda una proeza.
    Lo curioso es que, resulta ser fabricado a partir de las frutas con las que se emborrachan los elefantes y que, no me viene de cuento, pues hace unos años vi un documental con tal festín zooborrachológico. La escena es increíble... los elefantes golpean los árboles para que caigan las frutas maduras y no sólo comen ellos, monos y aves se acercancompartiendo una verdadera fiesta. 
        Uno de los problemas es que según se cuenta tiene propiedades afrodisíacas... aunque no hay escenas hard en los videos de animales emborrachados con la mística fruta africana. Por las dudas, cuando lo probemos, tomaremos las medidas pertinentes al caso... todo sea por la ciencia.
Mañana les cuento que gusto tiene...
Uno de los tantos ejemplos en video por youtube:
https://www.youtube.com/watch?v=QulNBfiEPQs

Según el viajero de Clarín:
    Este árbol muy alto sólo crece en las sabanas africanas, su fruto es una baya que tiene la forma y el tamaño de una ciruela, de color amarillento, con una suave pulpa blanca y un gran carozo en el centro. Cuando los frutos maduran, los animales hacen ronda alrededor de su tronco esperando que las bayas caigan para comérselas. Según cuentan, contiene vitamina C y su alto contenido de azúcares produce una rápida y natural fermentación, por lo que los animales suelen "emborracharse" luego de comer las bayas maduras.
El secreto del Amarula está en una paciente elaboración. Las bayas recogidas a mano, una a una, son sometidas a un proceso de fermentación y transformadas en un vino que pasa a reposar dos años en barricas de roble. Luego se lo marida con crema fresca y se lo bate hasta lograr una crema sedosa y homogénea, muy suave, que recuerda en su consistencia y sabor al Baileys -el famoso licor cremoso que los irlandeses obtienen de la mezcla del whisky con crema de leche-. El Amarula, sin embargo, tiene un sabor totalmente diferente, y casi sin parangón con los sabores conocidos. Sus 17 grados de alcohol lo hacen, además, muy amigable al paladar.